Un gusto adquirido es una apreciación sobre un alimento o bebida, el cual se considera que para ser verdaderamente apreciado debe existir una exposición prolongada, parcial o completa a los aromas o texturas, hasta que llega a ser considerado como algo familiar.
Los alimentos y bebidas llamados gustos adquiridos, pueden llegar a ser considerados como repugnantes por quienes no están familarizados con ellos, bien sea por la materia prima, la textura, la forma, la preparación, el olor o la apariencia de éstos. También influyen motivos psicológicos, sociológicos o religiosos.
Ray Bruman, el autor del sitio web Ray's List of Weird and Disgusting Foods, tenía la teoría de que muchas culturas inventan una comida extraña o desagradable para los no-iniciados como una especie de marca. Los niños empiezan odiándola aunque llega un momento en el que pasan esta fase y la perpetuan a la siguiente generación.